sábado, 18 de noviembre de 2006

¿Qué horas son estas para salir?

... a correr, que para salir a cenar o de copas serían más apropiadas.

El caso es que ayer fui a ver a mi hermana y a mi sobrino. El nene bien, la mamá no tanto, hasta el punto que tuvimos que hacer una excursión a la clínica a que le miraran los puntos pues no aguantaba el dolor. Al final no era nada así que, Marivi, ajo y agua. Como decía tu marido piensa en lo bien que te lo pasaste hace 9 meses.

Además tuvimos que volvernos en bus. Fuimos Miguel, Ana, mi sra. no esposa y yo. Les dejamos el coche y, claro, no había otra que volverse en transporte público. Las Tablas, que es donde vive mi hermana, está más allá de la civilización, es decir, no hay metro, con lo que la vuelta duró lo suyo, pero llegamos.

Total que a las 21.15 salía por la puerta a hacerme unos kilómetros. Cogí la ruta del cementerio, Maratalaz, carril bici. En algunos tramos apreté un poco, en otros fui al paso y al final me salieron algo más de 14 kilómetros. Otro día más. De eso se trata, de ir acumulando.

viernes, 17 de noviembre de 2006

Fauna de gimnasio

Ayer tocaba gimnasio. Después de un día entero de curso y de un rato al final de la jornada peleándome con un programa me fui p'a casa, me calcé las zapas y me bajé al GYM. Lo primero que veo nada más entrar en el vestuario es a dos o tres maromos mirándose en el espejo lo muy cachas que están. A esta gente la llamo yo fauna de gimnasio. Son los típicos que están mirándose en el espejo mientras hacen los ejercicios, que cada vez que pasan tensan un bíceps o cualquier otro músculo para gustarse y cosas así. En fin, algo anecdótico pero curioso.

El caso es que aunque bajé tarde (más allá de las 8) había más gente de la que pensaba encontrarme. De todas maneras tengo suerte porque los aparatos de piernas, que son los que uso, casi siempre están libres, con lo que si no es uno es otro y apenas hay que esperar tiempo. Me hice un recorrido con isquios, cuádriceps, prensa, gemelos, luego abdominales y para terminar adductores (los de dentro) y abductores (los de fuera) aunque estos últimos no los terminé. Vi que no estaba el horno para bollos y recogí y me fui.

La vuelta a casa la hice cerrando un recorrido de unos 6 kilómetros y pico lo que junto al kilómetro y pico que hay hasta el GYM da unos 8 kilometritos de rodaje suave. Destacar que en el tramo final, bajada y subida por la avda. de Arcentales, la oscuridad era total, todas las farolas estaban apagadas. Me llamó la atención como cuando me crucé con una tía ésta iba con el paraguas como si fuera un garrote, y un poco más abajo casi me choco con un corredor que subía. En fin, estas cosas que pasan en el Madrid del siglo XXI.

Espero que esto se haya arreglado para hoy porque si no no sé cómo vamos a hacer el rodaje por Arcentales: entre las obras y ahora que nos quitan la luz...

jueves, 16 de noviembre de 2006

Otra vez las series solo

Ayer tuve el feliz encargo de ir a llevar a mi hermana y a mi sobrino a casa ya que les daban el alta de la maternidad. Mi hermana y mi cuñado son de las pocas parejas en las que él no conduce y sólo conduce ella (mi cuñado ya está trabajando en ello). El caso es que yo era el estaba más a mano y tuve que pasarme por la mañana a acercarlos a casa.

Total que con esto de antemano ya no me daba tiempo a ir a Vicálvaro a hacer las series que tocaban, 5 miles, con lo que cambié de planes y decidí hacerlos en Arcentales.

A priori había pensado hacerlas en el tramo que se corta al tráfico, que son 800 m. La idea era hacer 6 series por 800, 4.800 m. pero sobre la marcha pensé que si hacía 5 hasta arriba pues quizás la cosa se haría más fácil. El único problema podía ser el tráfico pero lo solventé yendo el primer tramo por la arena y el 2º por la acera. Sólo tuve que sortear algún paseante que, pese a la lluvia, los había.

No llevé crono con lo que no puedo decir en qué tiempo las hice, pero creo que un pelín más rápidas que las del día de la Almudena si que me salieron. En cualquier caso un día más, en este caso de sufrimiento en solitario. La noche no la he pasado muy bien. También es verdad que son ya casi tres semanas seguidas y el cuerpo tiene que protestar.

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Un día tranquilo

Ayer fue un martes más o menos normal. La única salvedad fue que a la hora de la comida me acerqué a ver a Alberto, mi sobrino. Parece que ya se va dando cuenta de que no está dentro de la barriga de su madre y ya hasta llora y quiere empezar a comer.

Y de esto mismo, de comer, voy a contar un par de cosas. Ayer no hice ninguna comida en condiciones hasta la hora de la cena, en que me apreté una ensalada, algo de pescado y media pizza. Hasta entonces desayuné un yogur, en el 2º desayuno (como los hobbits) me comí un croisant (o como se escriba) a la plancha; a la hora de la comida dos mini pulguitas, en la clase de inglés un trozo de tarta y a la hora de la merienda un donuts con un yosport. Menos mal que en general soy bastante ordenado con las comidas porque si hago muchos días lo mismo que ayer lo mismo me pongo tan dulce que me dan un bocado por ahí ;-)

En lo que al entrenamiento se refiere ayer me marqué 15 kilometritos por el parque de Arcentales que todavía está más complicado. Se han dedicado a poner más vallas y ya es casi imposible rodar por allí cuando es de noche (más si cabe porque la mayoría de las farolas estás apagadas). Espero comerme esto que escribo, pero no me extrañaría que más de uno besara el suelo, ya sea tropezando con las bases de las vallas, comiéndose una de éstas, llevándose por delante a alguna persona o chocando con algún espejo retrovisor de cualquier coche. En fin, a ver si duran poco las obras porque realmente se hace incómodo correr por allí.

El rodaje bien, a pesar de que a lo largo del día me fui encontrando más y más cansado (el cross del domingo, las sereis del lunes...) pero luego uno se pone a sudar y se le olvida todo. Y esta tarde me tocará hacer las series solo. Mañana os cuento.

martes, 14 de noviembre de 2006

Uno más en la familia

Desde ayer somos uno más en la familia: mi hermana tuvo un hijo, es decir, que soy tío, tío por 2ª vez. El feliz acontecimiento se produjo a primera hora de la mañana. Yo fui a verles a la hora de la comida. El enano estaba muy bien. a lo suyo, es decir, durmiendo y, lo mejor de todo, sin molestar a nadie. La mamá no tanto ya que con esto de los puntos no sabía cómo ponerse.

Es curioso como cuando dos familias diferentes ven a un recién nacido todos dicen que se parece a los suyos... fíjate, si es igualito que tal cuando nació. Pues a mi me da un aiere a este otro: fíjate, si tiene la misma boca y frunce el ceño como el. Está claro que las criaturas llevan los genes de uno y de la otra y eso se nota.

Tan feliz acontecimiento no me impidió cumplir con mi deber atlético. Ayer tocaban doce trescientos. A pesar de que no había pasado la mejor noche y de que ayer de ayer, es decir, el domingo, corrí el cross, no me encontraba tan cansado como cualquier otro lunes. De hecho me encontraba inusualmente descansado. También decir que no había pasado la mejor noche (de hecho me dormí tarde, me desperté a media noche y el mensaje anunciando el nacimiento me despertó a las 7 de la mañana). Para explicar todo esto se me ocurren dos cosas: que no me lo curré lo suficiente en el cross y que me voy haciendo mayor y cada vez tengo un sueño más ligero.

En fin, que las series se hicieron bien, a una media de menos de 53 segundos, las más rápidas de todo el bloque, y sólo en la penúltima o última de cada serie las piernas protestaron algo, pero no era plan de aflojar el ritmo, así que seguí p'alante. El objetivo que me había puesto era hacer los 300 en menos de 54 s. y lo he conseguido, por lo menos en las de estas 3 semanas.

domingo, 12 de noviembre de 2006

Cross en familia

Hoy el día ha ido de crosses, en concreto el de Suanzes que se celebra por segundo año consecutivo en el parque de debajo de casa (antes se hacía en la Quinta de los molinos). Y titulo cross en familia porque también ha corrido Miguel. Por mi parte han sido cinco vueltas a un circuito de unos 1.200 m. es decir un 6.000 que me ha servido para hacer el r3 de la semana.

En cuanto a Miguel han sido dos vueltas a un circuito de 440 m. Lo mejor de todo es que el chaval ha disfrutado. Insistía en que no quería que corriera con él porque las dos anteriores carreras (Juan Baranco en Vicálvaro, de 1.000 m; y el trofeo Calderón, de 1.600, fui con él). Parece que se va enganchando a esto del correl. Luego la vueltecita reglamentaria al parque para limpiar y a casita a reponer fuerzas, primero comiendo y luego con una siesta ;-)

Y poco más que destacar. Como he puesto por algún sitio yo soy de los que si no hay nada que decir no hablo, si no 'piloto' de lo que se está hablando ni abro la boca y no pretendo hacer ver a los demás que sé de lo que no sé, así que por hoy no hay nada más que contar.

sábado, 11 de noviembre de 2006

Estos dobletes o me matan...

... o me ponen más fuerte que el vinagre.

El día en lo deportivo ha empezado con una pachanga con Miguel en las canchas de al lado de casa de su abuela. Lo que ha empezado con un dos para dos ha ternminado con un partido con 5 jugadores por bando y aunque me he puesto de portero cuando me he querido dar cuenta estaba metido en el partido con el consiguiente desgaste.

Y digo lo de doblete porque al llegar a casa me he bajado al GYM. Esto supone un trotecillo de 7 minutos y pico, que me sirve de calentamiento, y los ejercicios correspondientes. Hoy he trabajado sólo el tren superior: ejercicios para aumentar capacidad pulmonar, hombro anterior, medio y posterior, bíceps, abdominales.

A la vuelta he dado una vuelta de reconocimiento por el circuito del cross de Suanzes, que se celebra mañana en el parque de debajo de casa. Total, que entre partido, ida y vuelta al GYM y los propios ejercicios hoy, que iba a ser un día tranquilo, me encuentro más cansado de lo que a mi me gustaría. A ver si mañana no se nota y puedo hacer un buen cross.

Ahora voy a montar unos planes de entrenamiento. Luego por la tarde espero que a Miguel no le de por jugar al fútbol porque no voy a aguantar tanta tralla.

Un cine para terminar el día

Lo primero de todo voy a comentar que, como decía ayer, medí el tramo de avda. de Arcentales en el que hice los miles. Bueno, digo miles porque es lo que pensaba pero la medición con el coche me reveló que son casi 1.100 m. con lo que los tiempos de las siete series, a una media de 3.50, pasan de ser regularcillos a ser bastante buenos porque al piquito de más hay que añadirle la inclinación, y hacerse 7 series de casi 1.100 m. en cuesta a 3.50 no está nada mal.

Lo que es el entrenamiento ayer me hice 5 vueltas a Arcentales: las dos primeras en 32', las tercera y la cuarta en 30' y la última ya la hice en plan enfriamiento. Nada más salir cogí al vuelo a la gente del Edward y con ellos hice las dos primeras, luego me quedé solo con Jesús y la última ya la hice sin compañía.

De los 17,5 kilómetros que me metí (la vuelta al parque son 3,5 km.) sólo voy a destacar la conversación con Jesús. Hablábamos, entre otras cosas, de lo injusto que es que la federación madrileña no tenga apenas presupuesto y que, por otro lado, el estado le perdone las cuotas de la seguridad social a los clubes de fútbol. Si no pueden pagar sus impuestos que le paguen menos a su gente, ¿no? Pues no, el gobierno, sea del color que sea, hace lo que sea para que haya fútbol, y lo peor es que el pueblo traga con eso. ¿Os imagináis una manifa para pedir responsabilidades por todos los temas futbolísiticos?

Por último, después de una cena rápida me fui a ver infiltrados. Es la típica película que hay que ir a ver aunque sólo sea por el reparto. Lo raro es que muchas de las voces están cambiadas y eso me resultó raro, pero aparte de eso es una película totalmente recomendable.

viernes, 10 de noviembre de 2006

Para celebrar la Almudena...

Ayer era día de festivo para la mayoría de los trabajadores de Madrid. Yo, como me cuento entre estos, también tuve fiesta, pero sólo en lo laboral.

El día comenzó como cualquier otro día en que no trabajo. Fui el último en levantarme de la casa (como también fui el último en acostarme la noche anterior), desayuné y me fui con mi hijo (a partir de ahora Miguel) a ver a su abuela, es decir, a mi madre.

Después de hacerle una visita algo más tranquila que la del médico me fui con el nieto de mi madre, es decir Miguel, a Quintana a trapichear con unos cromos. En Quintana tienen montando un rastrillo en el que se pueden cambiar / comprar / vender cualquier cromo de la colección que sea. Como ya estaba hartito de ir al kiosko y dejarme la pasta para colocar 1 ó 2 cromos (hay que decir que nos faltaban veintipico solamente) pues decidí acabar con esto de una vez por todas.

Total, que nos acercamos y le entré al primero con la lista que llevaba escrita pero que me sabía de memoria y, por supuesto, por orden alfabético de equipos (cosa que le ha servido a Miguel para aprender a ordenar alfabéticamente). Del athletic, Aduriz, del atleti, Costinha, del Betis, Doblas, del barça Thuram... Ver como se le iluminaba la cara a Miguel cada vez que veía que ese cromo que le faltaba ya lo tenía es algo que no tiene precio.

Total que entre varios vendedores y tras dejarme todo lo suelto que llevaba (más de 10 €) nos llevamos todos los que nos faltaban. El chaval no cabía en sí de lo contento que estaba. 'No me puedo creer que ya tenga toda la colección', decía. El resto de la mañana trancurrió entre poner los cromos en el álbum y unos tiritos hasta que llegó un amigo del niño. La tarde, previa siesta, fue una segunda parte de esos tiritos: ahora me la pongo yo, Papá, ahora te la pones tu... hasta que llegó la hora de hacer los deberes (los míos, que el niño ya los había hecho). ¡Y qué deberes!

Resulta que el plan de entrenamiento decía que el miércoles había que hacer 7 miles. Yo me lo salté y en su lugar hice 17 kilómetros, 10 de los cuales fueron en r2, es decir, una buena paliza, pero los miles estaban sin hacer.

El parque de Arcentales (o parque de San Blas o parque el paraíso) está casi cercado porque están haciendo obras, con lo que el circuito habitual del mil está algo complicado, así que me decidí a hacerlos en lo que es la propia avenida. Hay que decir que gran parte de la avda. de Arcentales se cierra al público los domingos y fiestas de guardar, con lo que no había peligro de tráfico.

Así que apreté el culete y me puse a hacer los miles desde la rotonda que hace esquina con Miguel Yuste hasta García Noblejas. Quiero pensar que son algo más de mil metros, En cualquier caso los tiempos me salieron en torno a los 3.50 (hay que destacar que es en continua subida, tendidita, pero subida que en el tramo que va desde la gasolinera hasta García Noblejas es más pronunciada).

La recuperación la hice trontando. No podía ser de otra manera porque no era plan de hacer un mil p'arriba y el otro p'abajo, así que entre unas cosas y otras me casqué 15 kilómetros. Lo mejor de todo, el haber hecho el entrenamiento. Me queda la duda de cuánto medirá el tramo que hice, pero esa duda quedará resuelta hoy mismo cuando vaya con el coche para comprobarlo.

domingo, 1 de octubre de 2006

Trofeo Edwards

Para empezar la temporada me dejé ver por esta carrera que se celebra en el parque de al ladito de mi casa. Me levanté, bajé a inscribirme y subí para tomar algo y prepararme para la salida.

Lo que es la carrera no hay nada que contar ya que fui acompañando a Ricardo y Natalia, monitores del GYM donde estoy yendo a hacer pesas y que me están ayudando bastante en la correcta ejecución de los ejercicios. Ellos si que se lo curraron y sufrieron quizás algo más de la cuenta. Espero que de esta su primera experiencia en una carrera les quede un recuerdo positivo una vez pasado el momento de sufrimiento y se enganchen a este mundillo.

Por mi parte al terminar subí a casa a dejar la bolsa y me volví a bajar para hacerme un 2.000 y un 500 a ritmo para acabar de completar el entrenamiento.