miércoles, 31 de enero de 2007

Más fuerte qu'el vinagre

El hecho de que me vaya a tirar 8 ó 9 días sin correl hubiera significado otros tantos días sin poner ná por aquí, pero uno tiene tanto mono de postear (o bloguear) como de correr, así que os voy a contar qué hago cuando no corro, porque después de varios años haciendo deporte casi a diario el tener que no hacerlo se hace duro, así que...

¿A qué me dedico? Pues algo tan sencillo como meterme una buena dosis de abdominales (algo que deberíamos hacer todos a diario) y unos ejercicios de tren superior con la pesa de mi mujer (que no la pesá de mi mujer). Quicir, mi mujer tiene una pesa que se compró hace unos añitos y que de vez en cuando uso para ejercitar mis escuálidos brazos, hombros y pecho.

Es curioso como cuando estoy dándole la perra de mi mujer se me queda mirando como diciendo: y este gilipollas, qué hace. Sí, tenemos perro, bueno, perra, ¿pasa algo? Se llama Nena y si clasificamos a los canes de más a menos pedigrí como 'con pedigrí', 'perro' y 'chucho' ésta sería menos que chucho. Vamos, que es fea con avaricia y encima mi mujer la tiene malcriá, pero tengo claro que si quiero estar en casa o es con la perra o no estoy.

En fin, que no creo que vaya a ponerme tan fuerte como el de la foto pero está claro que estos ejercicios que no solemos hacer en todo el año de algo servirán. Y si no por lo menos sirven para quitarme el mono, así que ya siven para algo :-)

sábado, 27 de enero de 2007

Dos pasitos p'atrás

Bueno, pues hasta aquí he llegado. Ayer salí a hacerme un rodajito y unos cambios de mil en el parque. Los cambios quería hacerlos para probar qué tal respondían gemelo y cadera. La cadera bien, pero el gemelo no y en el 2º cambio me dió un aviso y automáticamente paré.

Visto esto y teniendo en cuenta que lo del gemelo sigue ahí latente y no me va a dejar en paz en, al menos, una semana y con masaje por medio, así que si echamos cuentas nos encontramos con que Roma está ahí y que no hay tiempo material de prepararla porque si tenemos en cuenta que al menos habrá otra semana de recuperación, tanto de la cadera, que pide reposo, como del gemelo, que no se recuperará bien del todo hasta pasados unos días... y además la semana de después del descanso no voy a ponerme a hacer series...

Total que adiós a Roma como objetivo y paso al plan B. ¿Cuál es el plan B? Pues preparar el verano desde ya. Imagino que haré alguna media (Madrid, Coslada), algún 10.000 en pista, quizás algún obstáculos (me pasaré algún sábado por Vallehermoso a hacer unas series con vallas) y a partir de mayo cincomiles, tresmiles y milquis. Y en Roma pues le haré de liebre al gran Mario, que este año está que se sale y a ver si con mi ayuda puede estar por debajo de los 2.40.

viernes, 26 de enero de 2007

Un dos tres, un pasito p'alante, María, un dos tres, un pasito p'atrás

Así cantaba Ricky Martin hace más de una década la que fue una de las canciones del verano. El título de la canción creo que es suficientemente claro cómo van evolucionando las cosas. Al grano.

Ayer salí a rodar siempre con mucha precacuión y con la intención de al menor sintoma de algo raro pararme para que los males no fueran a más. Mi foco de atención era, como sabéis, el gemelo. Y fíjate tu por dónde que el señor gemelo se comportó como un jabato, aguantando el tirón como si nada hubiera pasado. Un pasito p'alante.

Pero mira tu por donde que lo que reapareció fue el dolor en la cadera. El dolor en sí no deja de ser molesto pero, al menos, me permite correr. Pero el problema es que al tenerlo ahí inconscientemente se carga la pierna contraria, y de ahí me vino el achuchón del gemelo. El caso es que me di cuatro vueltecitas al parque y fue ya dentro de la 3ª cuando reapareció este dolor que yo creía ya olvidado: el pasito p'atrás.

¿Y ahora qué? Bueno, pues ahora estoy a 7 semanas para el maratón, de las cuales 2 no cuentan porque son de bajada, es decir, estoy a 5 semanas. La intención es seguir con el entrenamiento como si nada pasase hasta que aguante. De esta pueden pasar dos cosas, que el dolor se vaya o que me obligue a parar del todo. Si es la opción A habré hecho la mejor elección. Si me obliga a parar del todo tendré que olvidarme de correr el maratón, pararé del todo hasta que el dolor se haya ido y cuando vuelva pensaré en otros objetivos más alejados de los 42 km.

miércoles, 24 de enero de 2007

Vuelta a la carga. Cuidadín

Aquí estoy de nuevo relatando mis peripecias atléticas. Comentar que tras el arreón en el gemelo del sábado descansé el domingo y el lunes fui al fisio. Fue una sesión exclusiva para el gemelo en la que estuvieron 'amasando' gemelo durante 45' hasta que, se supone, me quitaron la sobrecarga. En todo ese tiempo la fisio me hizo ver todas las estrellas del firmamento: ¡qué dolor! Al final salí cojeando. Me dijo que al día siguiente no hiciera nada y que el otro, o sea hoy, rodara despacito.

El día después, es decir, ayer, cojeaba bastante cuando el gemelo estaba frío. Por la tarde estiré, tal y como me había dicho y, la verdad, fue hacerlo y casi quitarse el dolor. Tuve que contenerme para no salir a rodar pero fui fuerte y me quedé en casa haciendo unos abdominales + pesas.

Y hoy he vuelto a la carga. He ido al pdvo. de Vicálvaro, he calentado 25', he estirado y luego he rodado otros 25'. No voy a decir que no he notado nada en el gemelo, porque sí lo he notado, pero no es el amago o rumor de que te va a dar el tirón, sino más bien el músculo dolorido del propio masaje. Al menos eso es lo que quiero yo pensar. El caso es que cuando he corrido he notado ese dolorcillo, como digo diferente a cuando me ha dado el achuchón, pero en cuanto paro se me ha ido.

Espero que esta vez si sea lo que pienso y pueda volver a entrenar con normalidad. De momento mañana rodaré 15 kilometritos por el parque a ver cómo se da la cosa y si todo va bien el viernes forzaré un poco el ritmo más que nada para coger chispa y asegurarme de que la sobrecarga es historia. Esperemos que así sea :-)

domingo, 21 de enero de 2007

Otra vez stop

El sábado tocaban cuatro bosques. La intención era hacerlos a ritmo de maratón como precaución porque hacerlos a tope quizás fuera demasiada caña sobre todo después de estar una semana en cuarentena. Así que me pegué el madrugón de la semana y me metí en la M-30 para irme a la casa de Campo.

Ya en la M-30 y dentro de lo que es el rally, es decir, una vez pasado el nudo sur y entrado en la zona de obras me salí sin quererlo. Uno de estos carriles que de repente te sacan de la M-30 sin previo aviso me dejó en Legazpi, así que tuve que ingeniármelas para volver a coger dicha carretera.

Cuando en un momento dado encontré un cartel de M-30 no me ponía nada de que sólo era en una dirección, la errónea, por supuesto, y cuando me quise dar cuenta estaba circulando entre obras en dirección contraria a la que quería. Otra vez salir y volver a cogerla en un punto más próximo al de mi destino (en el Calderón). Esta vez el camino era el correcto y llegué sin más contratiempos.

Con tanta vuelta por Madrid llegué tarde, o al menos eso creía. El caso es que al no ver a la gente en la puerta del Cagigal (Mora, Mario, Pino, Juan, Alberto, Pedro...) pensé que habían subido ya y cogí el camino del bosque. Sin quererlo forcé demasiado, tanto que subía axifisiado. Tenía la esperanza de verlos allí arriba haciendo cuatro ejercicios pero al llegar nada de nada. Decidí ir en dirección contraria para que cuando me los encontrara pudiera unirme a ellos.

Pero nada más empezar noté que el gemelo me estaba avisando. Lo estiré un poco y seguí. Un km. y pico pero nada, demasiado dolor, así que me paré y volví al km. 0. En este momento subían éstos, que se habían retrasado por esperar a uno de ellos. Estaban estaban en el aparcamiento y ni se habían pasado por la puerta, de ahí que no los viera.

Estiré un poco el gemelo pero había demasiado dolor, así que tuve que dejar los bosques y bajarme andando hasta el Cagigal. Pedro hizo lo mismo. También está tocado desde Aranjuez y ayer prefirió no forzar. Total, que tendré que volver al masajista a que me acabe de quitar la contractura en el gemelo. La nota positiva es que lo que es la cadera ya está casi bien, no hay ningún tipo de molestia. A ver si en esta semana me quitan lo del gemelo y puedo al menos correr un buen campeonato de cross por equipos, aunque no las tengo todas conmigo.

viernes, 19 de enero de 2007

Y llegó la hora del masaje

Ayer era el 4º día de andarse con pies de plomo, escuchando todo lo que me ha ido diciendo el cuerpo, especialmente la cadera y el gemelo, ycon mucho cuidadín de no forzar lo más mínimo, sobre todo lo que se refería a posturas, saltos de aceras, etc. etc.

Todo esto se hacía difícil todavía ayer en el parque porque las vallas no habían desaparecido y si habían cambiado de lugar. Especialmente complicada estaba la zona donde empieza y termina el 2.000, donde casi era obligado salir de la pista para seguir.

Como los otros días la intención era hacerse 15 kms. tranquilos pero, sin quererlo, me encontré que iba como un tiro y a pesar de ir reteniéndome me dejé ir los nueve primeros kilómetros a un r2 por sensaciones (digo esto porque no llevaba reloj y no sé cuánto estaba tardando en dar cada vuelta). Cuando hice el km. 9 me obligué a bajar el ritmo hasta completar los 15 restantes.

Durante este tiempo la cadera estuvo ahí con su run run. El dolor cada vez es menos dolor, más soportable y tarda más en aparecer, pero todavía no estaba bien del todo. Y casi al final me dio un amago de tirón en el gemelo fruto, como no podía ser de otra manera, de una mala pisada en la peor zona del circuito. Afortunadamente se quedó ahí y con un poco de estirar se fue.

Hoy me he dado el masaje que se ha centrado en los dos puntos clave. Cada vez se hace más difícil encontrar el punto de dolor pero todavía no las tengo todas conmigo sobre si se han ido del todo o no, confiemos en que si. Hoy descansito y mañana vuelta al bosque aunque sin forzar a tope.

jueves, 18 de enero de 2007

Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio

Había por ahí un tebeo en el que los personajes eran dos ñapas llamados Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilo (haced scroll hasta dar con ellos :-). La verdad es que nunca he leído ninguna de sus historietas pero yo soy de los que los usan cada vez que veo alguna chapuza. Y curiosamente ayer vi bastantes en el parque.

Las obras ya están casi terminadas. Hace algunos días comentaba si iban a pintar de rojo el carril. Bueno, pues al final va a ser que si, de hecho ya está casi pintado. Pero mira tu por donde que ayer me encontré en varios puntos que había vallas que cortaban el paso porque estaban poniendo parches (o remates, si hablamos en el argot chapucero) al pintado del carril. Esperemos que de esta semana no pase, nos quiten de una vez por todas las vallas y las obras pasen a la historia.

En lo puramente deportivo comentar que me encontré muy bien. Empecé con la intención de hacer 15 kilómetros tranquilitos, pero sin dartme cuenta me vi corriendo a ritmo de maratón, o casi. Iba todo el rato escuchando a mi cuerpo y, en concreto, al gemelo y a la cadera. Uno y otra se portaron bien y también me porté yo que cuando llegué al km. 8 bajé el ritmo y me puse de la mano con la gente del Edward (envidia me dan. Ahora están a 10 días del maratón, mientras que yo todavía estoy a dos meses exactos).

En cualquier caso buen entrenamiento, de los que refuerzan doblemente la moral (porque parece que los males se van yendo y porque estoy bastante bien de forma).

martes, 16 de enero de 2007

Progresa adecuadamente

Esto si lo vemos en las notas de un chaval significa que ha aprobado, es decir, que sabe lo suficiente como para decir que sabe y por tanto pasa de curso. Bien es verdad que dicho calificativo no especifica si sabe lo suficiente, si sabe algo más que lo suficiente (bien), si sabe bastante más que lo suficiente (notable), o si se lo sabe casi todo (sobresaliente).

Y teniendo en cuenta esta ambigüedad he usado este concepto para titular el post referido al entrenamiento de ayer y al de hoy. Ambos días, ayer por la tarde y hoy al mediodía, me he marcado 4 vueltas a Arcentales + el 1.000, es decir, 15 kilómetros.

Los he hecho muy muy despacio, con mucha precaución, 'escuchando' cada aviso que me daba el cuerpo y prestando especial atención a la cadera y al gemelo. Ambos se han portado bastante bien, es decir, me han dejado terminar sin más problemas. Por parte del gemelo no hay mayor problema ya que al ir despacio he podido hacer un apoyo completo del pie en vez de ir de metatarso y no he forzado para nada el gemelo. Incluso hoy, en el trote del vermú, sin quererlo me he hecho una vuelta un poco más viva y no he notado nada.

Lo que es la cadera si que hay por ahí un run run, aunque, y aquí viene lo curioso, también lo ha habido en la otra. ¿Por qué es esto? Yo creo que lo que me duele ahora es el músculo que tiene agujetas de tanto estirarlo, porque, sí, también hay agujetas por estirar demasiado. Espero que sea así y que los males sean ya cosa del pasado.

Comentar también que he aparcado las adidas que estaba usando. Estaban ya algo gastadas, aunque todavía tenían kilómetros, y he sacado las relucientes pegasus (bueno, relucientes no tanto, ya que están algo warriyas del cross del Suanzes y, sobre todo, del Canguro, donde además de barro había excrementos ovejunos por doquier). En cualquier caso siempre se agradecen neumáticos nuevos.

viernes, 12 de enero de 2007

Efectos colaterales

Ayer fue un día de sensaciones agridulces. Por un lado recibí la llamada del MISTER. para hacerme el 3.000 de la copa el domingo. La copa es algo parecido a la liga de clubs, pero aquí sólo corre un atleta por equipo y prueba y se puntúa por puestos, no por tiempos. Ni que decir tiene que el que me llamen para correr por el club es algo que me gusta y que siempre que puedo lo hago.

Para el caso concreto del 3.000 está claro que si estoy metiendo kilómetros de cara al maratón no estoy fino para distancias tan 'cortas' pero, como he comentado, si se puntúa por puestos, tengo claro que una vez en carrera llega un momento en el que no puedes coger a los de delante y los de atrás tampoco te van a pillar, con lo que sólo tienes que mantener la posición lo que te permite bajar un poco el ritmo.

El hecho de correr el 3.000 supone un ligero trastorno en la preparación del maratón, pero que se 'arregla' sobre la marcha: en vez de los 4 bosques del sábado a r3 y los 25 ó 30 del domingo se hacen 20 el jueves, 20 el viernes y los 4 bosques el sábado.

Así que tocaban 6 vueltas al parque. Tenía rulando el dolor en la cadera, que va a menos, que no se había acabado de ir (de hecho hoy todavía está ahí latente, aunque parece algo testimonial). Este dolor me molestó más de lo que esperaba al principio pero luego se hizo llevadero. De todas maneras preferí no forzar y en vez de hacerme los 15 a r2 que tenía sólo me hice 3 vueltas.

Estaba ya casi terminado de dar la 3ª a r3 cuando me dio un tirón en el gemelo. Acabé el r2, estiré un poco e intenté dar una vuelta más para descalentar pero aquí vi que el tirón era más fuerte de lo que pensaba ya que me obligaba a correr de una manera no natural en mi. De hecho no terminé esa vuelta y me fui antes de lo previsto para casa, previos estiramientos de la parte afectada.

Parece ser que se trata de una sobrecarga. Esta sobrecarga puede deberse a forzar de más la pierna derecha para evitar el dolor de la cadera izquierda, y ese dolor (sobreestiramiento, bursitis o lo que sea) en la cadera puede deberse a forzar más esa pierna para evitar los dolores que me producen las ampollas / heridas después de correr la San Silvestre. Total, que todo son efectos colaterales.

De momento ni copas ni ligas ni nada. Pararé hasta el lunes y sólo si me veo bien empezaré a rodar, ni series ni nada. Ah, que no cunda el pánico: todavía quedan 7 y pico + 2 semanas para el maratón. Mi experiencia me dice que en 4 semanas me pongo como un tiro y este año se tiene que notar el entrenamiento que hice el año pasado. Y otra cosa: si no hay entrenamiento no hay posts nuevos.

jueves, 11 de enero de 2007

Uno de los huesos de la preparación

Ayer tocaban 12 miles con 1' de recuperación. Estamos en semana de subida y de los 10 miles de la semana pasada se pasan a 12 esta para bajar a 8 la siguiente. Vamos, que el de ayer fue uno de los huesos de la temporada.

Todavía renqueante del dolor en la cadera (me diagnosticó Juan, dedo ensalibado al viento, una posible bursitis o quizás un sobreestiramiento). El caso es que el dolor estubo, y sigue, ahí latente, no me impide correr pero me acuerdo de él constantemente. Sólo me molestó un poco más en los tres últimos miles, lo cual, dentro de lo grave, o menos grave, no deja de ser una buena noticia.

Con estas circunstancias me propuse terminar el entrenamiento y decidí hacerlo con Mora. Sabía que él iba a estar en torno a 3.45, con lo que fui con él, de esta manera no forzaba del todo y, de paso, guardaba algo para el día siguiente (o para la semana siguiente, o para el mes siguiente, que preparar un maratón es tarea que va para largo y sólo estoy en la semana 2ª de 9).

Total, que 12 miles a una media de 3.42. Los primeros de la mano con Mora, a partir de 3º ó 4º me fui un poco, sacándole a Mora entre 25 y 50 m. por mil. Para recuperar el mismo tiempo que él lo que improvisé fue picar cuando pasaba por meta y seguir a ritmo de serie hasta que él llegaba. En mi 7º mil se nos unió Mario y los dos procedimos de la misma manera.

A ver si este dolor en la cadera tal como vino se va y me deja empezar a entrenar en condiciones. De momento seguiré pero con el freno de mano echado...