Mucho se ha hablado sobre las ventajas de correr en grupo. Aparte de los beneficios estrictamente deportivos está el componente social, el que nos ayuda a relacionarnos con otras personas, en este caso con las que comparten nuestra aficción.
En lo deportivo, todos las sabemos. Te bajas al parque solo y cuando llevas una hora corriendo a veces te vuelves ya aburrido. Si corres en grupo, se te van los minutos y al final casi te tienes que obligar a irte.
No hablemos de los ritmos. Si el grupo de entrenamiento está a tu nivel, sea éste cual sea, tiendes a mejorar. Si entrenas solo te puede pasar que te pases y que acabes sobreentrenado o todo lo contrario, que tiendas a racanear y no progreses adecuadamente.
Pero hay veces en las que la compañía es algo a evitar. Cuando estás acostumbrado al grupo, tiendes a seguir su ritmo. Error si estás en una fase de la temporada en la que ellos van más deprisa que tú. En ese caso, mejor hacerte el "autista" e ir en solitario. Incluso está la opción de no ir a los lugares habituales para no encontrarte con ellos y que no crean que ya no les hablas :-)
Correr solo, si bien es algo que a veces acaba siendo tedioso y que te va a costar mucho más esfuerzo que en compañia, tal y como he comentado, a veces es necesario para poner en práctica eso de pasito a pasito, los escalones se suben de uno en uno o similar.
He aquí la razón por la que en las últimas semanas no me dejo caer por los lugares habituales.




