domingo, 29 de noviembre de 2009

Maratón de San Sebastián, la crónica

A las 6 de la mañana toca diana. Desyuno un trozo de pan que cogí ayer por la noche de la cena, porque no vi en todo Donosti un chino donde comprar un barrita de muesli, y un biofrutas que me llevé de Madrid. El desayuno del hotel era a partir de las 7 y eso creo que es demasiado tarde.

Me acerco en taxi hasta Anoeta y allí me tomo un par de cafés (solos) y charlo un poco con algún forista y gente de Madrid. De ahí me acerco a la zona del guardarropa, me embadurno de baselina, me pongo los trastos de matar, caliento un poco y al lío.

Maratón en tropela.
Me pongo detrás del globo de las tres horas. Bueno, más que del globo, del cartel. Grupo numerosísimo, hasta el punto que tardo más de 40'' en pasar la salida (según la clasificación oficial). La verdad es que no me gusta nada ir en grupo, pero haciendo el día que hacía, con algunos tramos en que el aire molestaba más de lo deseado, lo mejor era refugiarse entre la gente y que me llevaran a la sillita de la reina.

Destacar que el trazado del maratón de San Sebastián la cerrara en gran parte del recorrido por calles de un solo carril, en muchas ocasiones por calles de dos carriles por las que se va y se vuelve. La única separación son unos conos puestos en la línea de separación de los carriles.

Esto para un grupo tan numeroso como lo era el de las 3 h. era un verdadero infierno. Durante el tiempo en que he ido en el grupo constantemente se escuchaba el ¡cono!, ¡valla!, ¡bordillo!, ¡mediana! y entre los corredores se hablaba de cosas como "gimcana", "carrera de obstáculos", "esto es como un juego en el que hay que ir pasando pantallas", etc. Yo en un momento de la carrera me he encontrado con un cono que me lo comía y he tenido que pegar un bote como si saltara una valla. Alguno me ha dicho algo así como que "si hago yo eso me rompo aquí mismo".

Vamos, que no me ha gustado ni un pelo el recorrido. No se puede meter un maratón de 3.000 tíos por calles de dos carriles de ida y vuelta, subiendo y bajando bordillos, saltando medianas y cosas por el estilo. Lo que es el trazado, pues muy muy planito. Lo de que se dé una primera vuelta de 6 km. y luego 2 de 18 es lo de menos. Puede ser bueno, porque vas estudiando el recorrido y sabes a qué te vas a enfrentar el la siguiente vuelta, pero puede ser malo porque como ya sabes lo que te espera te puedes venir abajo.

Liebres de lujo.
Comentar que uno de los problemas de ir en un grupo tan numeroso eran los avituallamientos. Aquello era una guerra. Además la gente, de buen rollo, cogía dos botellas y se casi paraba para ofrecer a los demás. A uno le he echado una bronca, algo así como "tu sigue corriendo y cuando se descongestione esto ofreces agua". Es que el tío casi se ha parado...

Pues lo de coger agua no ha sido un problema ya que he contado con Mario en la primera media y Palacios en la 2ª como liebres. A mis liebres les pido dos cosas, que se encarguen de cogerme el agua para ahorrarme problemas, caidas, que si este se me cruza, etc. etc. y que tengan claro que el ritmo lo marco yo y que ellos están ahí de escuderos. Y la verdad es que lo han bordado. ¡Gracias, chicos!

Cuando quieras tomamos el mando.
Total, que según ha ido avanzando la carrera me he ido acercando al cartel de las 3 h. En los primeos kilómetros casi ni lo veía (podía estar fácil a 50 ó 60 m. por delante de mí). No ha sido hasta un poco más adelante de le media cuando le he alcanzado, es decir, he ido progresando en el grupo.

En ese momento me ha dicho Palacios: "cuando quieras cogemos el mando". Coger el mando ha sido ponernos en cabeza e ir a por los siguientes grupos que iban por delante. Comentar que el globo de las 3 h. iba quedando detrás, pero del grupo inicial se habían formado como 5 ó 6 grupos, unos que iban un pelín por delante y otros que iban al ritmo del globo.

Durante muchos kilómetros en la segunda mitad hemos ido cogiendo a estos grupos. En alguna ocasión le he dicho a Palacios que tranquilo, que ya les cogeremos, porque como él iba fresco por inercia se iba a cazarlos. En todos los casos hemos actuado igual: llegábamos a cola, estábamos un rato ahí recuperándonos o aprovechándonos del trabajo en grupo, pero por inercia acabábamos pasando a la cabeza y a por el siguiente.

Y así ha ido transcurriendo la carrera hasta unos úlitmos kilómetros con grupos menos numerosos y adelantando a bastante gente.

En la próxima entrega haré el análisis de la carrera (de la que adelanto que por primera vez en mis 13 maratones he conseguido hacer la 2ª mitad un pelín más rápido que la primera). Os pondré los tiempos, las sensaciones, etc. etc.

Ah, comentar que el público sabe animar y anima con fundamento.

Clasificación del maratón de San Sebastián 2.009. Me encontrais en el puesto 304, con un tiempo neto de 2.56.28 y un tiempo bruto de 2.57.06

Maraton de San Sebastián, resultado provisional

2 h. 57' y pocos segundos, tiempo bruto.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Dieta de la última semana

No sé si volveré a correr un maratón. Lo que sí sé es que no volveré a hacer dieta disociada. Estoy harto de tanta pasta y arroz

viernes, 27 de noviembre de 2009

Una última semana con muchos contratiempos

Lo primero que voy a hacer es poner mi plan de entrenamiento ideal para la última semana de entrenamiento para un maratón.

  • Lunes: 8 km. a ritmo de maratón.
  • Martes: Descanso
  • Miércoles: 2 x 2.000
  • Jueves: 12 km. suaves
  • Viernes: 8 km. suaves (si son a ritmo de calentamiento mejor)
  • Sábado: descanso

Y a partir de ahora os voy a contar todo lo que me ha ido pasando esta última semana y que hacen que no tenga ni medio claro si voy a terminar la carrera.

Todo empezó en junio. Después de un control de 1.500 en que me calcé los clavos me empezó un dolor en el tobillo izquierdo, típico dolor que ni se acaba de ir del todo ni te obliga a parar. Este dolor me ha acompañado desde entonces y durante toda la preparación ha estado presente pero sin obligarme a descansar.

Dos domingos antes del maratón, corriendo Canillejas liebreando a Pino, noté de repente y en plena carrera un dolor intenso en el tobillo, pero pude seguir corriendo sin más contratiempo. Al día después, ya en la penúltima semana, y durante toda ésta, el dolor iba más allá del "se nota pero me deja hacer". Hasta el punto de que el domingo, cuando me despedí de Vicente en el parque me preguntó que "qué tal el tobill"o y le dije algo así como que "no del todo bien".

El lunes ya de la última semana estaba haciendo mi receta cuando en el km. 5 de los 8 tuve que hacer un sube-baja de un bordillo y en ese momento el dolor se agudizó muchísimo, hasta el punto de obligarme a bajar muchísimo el ritmo.

Después de esto me fumé el entrenamiento del miércoles y el jueves salí con la intención de hacer 10 kilómetros muy suaves. Salí pero cuando llevaba 5 ó 6 lo que se me cargó, si no contracturó, fue el peroneal de la misma pierna, la izquierda. El viernes hice otros kilometritos y al terminar me pasé por casa de Chuky para que me pusiera un taping y me mirara la pierna, tobillo, peroneal, etc.

Y en estas estoy, con un taping que estrenaré el día del maratón para poner en práctica eso tan traído y llevado de que el día de la carrera ni una sola prueba, y con serias dudas de si voy a poder terminar la carrera.

Si es que no, al menos me llevo el viajecito y los pinchos del día después. Y tengo claro que todo esto que he entrenado, si no corro Donosti, me va a permitir hacer una temporada de invierno de las de verdad, haciendo atletismo del bueno.

El desenlace, a partir del lunes 30. Un detalle que os puede dar una pista: las buenas noticias corren enseguida, las malas no tanto.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Balance de la preparación para el maratón de Donosti

Jueves antes del maratón, creo que es el momento de hacer el análisis de lo que ha sido la preparación, ver si se han cometido errores e intentar aprender de todo para la siguiente. De entrada he de decir que el maratón de San Sebastián no era mi objetivo. La primera opción era Berlín, penúltimo domingo de septiembre, pero según empezó el verano ví que era imposible llegar en unas condiciones mínimas.

El siguiente objetivo que me marqué fue Amsterdam, 2º domingo de octubre o Bilbao 3er sábado de octubre. Pero también tuve que renunciar por una semana que anduve algo enfermo, allá por finales de septiembre.

Total, que me planteé lo de San Sebastián y me puse a ello. Cuando tomé la decisión estaba a 8 semanas de la cita, alguna menos de las que me gustaría para llevar un plan en condiciones, pero también es verdad que los objetivos frustrados anteriores me habían llevado a hacer una buena cantidad de kilómetros en los meses de agosto y septiembre.

Así que llego con 6 semanas promediando más de 100 km. otras tantas de 90 km. dos medias maratones, 3 diezmiles, muchos días por encima de los 20 km. y algunos tests muy satisfactorios (las 4 vueltas al parque de Arcentales a ritmos de 14' son mi test para comprobar que estoy en condiciones para ir sobre los 4.10 el km.)

Lo único que se ha salido del guión ha sido la última semana en la que una molestia que llevo arrastrando en el tobillo desde hace medio año le ha dado por manifestarse con más fuerza. Es el típico dolor que ni se termina de ir ni te obliga a parar. Pero, como digo, en esta última semana me ha molestado más que en ninguna semana, hasta el punto de que me ha obligado a no entrenar el miércoles (la última semana yo siempre descanso el martes) y el jueves y el viernes haré en torno a los 10 km. cada día, pero muy despacito.

Espero que el tobillo aguante y que me deje correr el domingo sin muchos problemas. El tiempo tampoco va a acompañar mucho (se prevee viento de casi 20 km/h) y lluvia, pero eso es algo que entraba dentro de lo posible, porque son las fechas que son y es el norte.

Ya os contaré cómo se me ha dado. En cualquier caso yo siempre digo que tratándose de maratón los objetivos son, por este orden, terminarlo sin lesiones, si se termina hacerlo en el objetivo marcado y el último objetivo, la marca personal.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cuarto creciente





















Tenemos una fantástica luna en cuarto creciente que estará llena el miércoles. Espero que sea distancia suficiente para que no me influya el domingo en el maratón.

lunes, 23 de noviembre de 2009

La dieta de la última semana del maratón

Como no podía ser de otra manera esta última semana toca hablar de la dieta que suelo llevar de cara al maratón. Desde que hace más de 10 años leyera que la última semana hay que hacer dieta disociada la pongo en práctica, pero siempre con la premisa de que en casa no soy yo solo y si lo que toca no cuadra con la dieta me lo como sin rechistar. Soy de los que no tengo a mi familia comiendo todo el día espaguetis.















En cualquier caso de lo que se trata y lo que intento hacer es que el lunes, martes y miércoles los hidratos ni probarlos. Esos días a base de ensaladas, verduras y carnes y pescados. Las legumbres están entre Pinto y Valdemoro, así que si hay que comérselas, me las como. Frutas no faltan y el pan más poco que mucho.















A partir del jueves la cosa cambia y poco a poco empiezo a meter hidratos. Si tenemos en cuenta que hay dos platos para comer y dos para cenar, el jueves meto dos con muchos hidratos (sobre todo pasta y arroz), el viernes son tres y el sábado al mediodía otros dos. La cena del sábado algo de pasta, no mucha, y una ensaladita.

No sé si es lo mejor, pero es una costumbre desde hace muchos años y como no me ha ido mal del todo, ¿para qué cambiar?

domingo, 22 de noviembre de 2009

Penúltima semana de entrenamiento para el maratón de Donosti

Poco a poco van pasando los días y van cayendo los últimos entrenamientos. Después de esta penúltima semana ya sólo quedan unos 40 kilómetros (más el maratón) en 4 entrenamientos, pero eso es algo que os contaré el viernes de la última semana.

Ahora os voy a contar lo que he hecho y lo que me hubiera gustado hacer, que no es lo mismo. Pero el trabajo manda y muchas veces obliga a uno a ajustarse. De todas maneras lo hecho lo doy por bien empleado. En total han sido unos 80 km.

  • Lunes, 14 km. suaves. Lo previsto.
  • Martes, 18 km. en progresión. Mi receta dice que sean 12 a ritmo de maratón.
  • Miércoles, 3 x 2.000. Lo previsto.
  • Jueves, 11 km. suaves. Lo previsto.
  • Viernes, descanso y masaje.
  • Sábado, 12 km a ritmo medio.
  • Domingo15 km. en progresión.
A destacar que poco a poco el dolor del tobillo ha ido a menos, pero todavía está ahí más presente de lo que me gustaría. Confío en que en esta última semana con algún cuidado especial pueda dejarlo a punto para el maratón de San Sebastián.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Hoy descanso y masaje



Esta que sale en la foto obviamente no soy yo, pero sé agrada la vista y es algo diferente en un blog de corredores en los que sólo se ven tíos flacuchos, piernas peludas y caras de sufrimiento.

Pues sí, hoy viernes toca masaje, el último antes del maratón (y en realidad el primero :-)) Y es hoy, porque en la semana penúltima el viernes es el día de descanso y una vez dado el masaje 'todavía' quedan 6 entrenamientos, que son más que suficientes para que las piernas vuelvan a coger tono.

Así que me pongo en manos de Chuky para que me deje las piernas apuntito para dentro de poco más de una semana.

Antes me pasaré para que Inma y sister me dejen las piernas como el culito de un bebé (lo que viene siendo depilarse) pero esto es otra historia :-)

jueves, 19 de noviembre de 2009

Contratiempos de última hora



Si se llega vivo a las dos últimas semanas de la preparación de un maratón entonces sí que se puede decir que todo el trabajo está hecho.

En estos últimos 14 días yo bajo mucho el volumen y la intensidad de los entrenamientos y me centro en esto que llaman entrenamiento invisible: descansar, comer bien, hidratarme convenientemente, etc. Incluso soy la persona más abrigada de mi entorno.

Pero esta vez ha surgido un pequeño contratiempo. Desde hace unos meses llevo arrastrando una molestia en el tobillo izquierdo que, casualmente ahora, me está dando más guerra de la cuenta.

Hasta ahora no me ha impedido entrenar y he podido hacer, con más o menos dolor, todo lo que tenía previsto. Pero desde el domingo duele bastante y, no voy a ocultarlo, me tiene preocupadillo.

Confío en que sea algo pasajero y que con los cuidados habituales (frio, la bajada en el volumen e intensidad de entrenamientos, etc.) la cosa no se quede más que en un dolorcillo más de esos que sufrimos los atletas. Y si es más, con cortarme el pie yo creo que se quitará el dolor del todo :-)