domingo, 25 de junio de 2006

Carrera popular Las Musas Las Rosas

Por cuarto año consecutivo he corrido esta carrera casi del barrio. La fecha del último domingo de junio ya se ha convertido en un referente de mi calendario atlético. La verdad es que aunque sólo sea por hacer un entrenamiento rápido hay que aprovechar carreras como esta, de no más de 5 km, porque si no no hago un ritmo rápido ni aunque me lo proponga.

La carrera consistía en dos vueltas al circuito de los dos últimos años, si bien la salida y la meta eran en un lugar diferente. Este año tenía como 'rivales' a Jesusín y a Jesún Espetón, ambos del parque de Arcentales y del Edward. Nada más darse la salida Jesusín aceleró. Yo me fui con él y Jesún Espetón hizo ademán de venirse con nosotros pero enseguida se quedó atrás.

Durante toda la primera vuelta Jesusín me lanzón dos o tres hachazos pero los aguanté más o menos. La segunda vuelta la empecé todavía entero, pese a un ritmo por debajo de los 3.30' el km. Jesún y yo íbamos corriendo en paralelo y le aguantaba algún cambio más que intentó, pero al final de la subida, cuando empezaba la bajada de la avda. de Niza, me lanzó un ataque al que ya no pude responder y se me fue yendo.

En este último tramo de la carrera, tres minutos y medio de reloj, me sacó Jesusín 8 segunditos. Por detrás Jesús Espetón no llegó a inquietarme con lo que conseguí otro segundo puesto (cuatro participaciones en esta carrera, dos segundos y dos terceros. Vaya nivelazo ;-))
P'a tenerlo anotado para el año que viene, primera vuelta en 7.30' y segunda en 7.36.

miércoles, 21 de junio de 2006

800 trofeo de Leganés

Tres días después del debut en la distancia en esta temporada un 2º 800 esta vez en Leganés. Como el otro día series muy numerosas, 15 tíos, y estopa en la salida. Corrí la cuarta serie, y eso que puse una marca de 2.08.

Como digo hubo algún codazo en la salida. Enseguida me puse delante. Pedro, que corrió conmigo en la serie, cogió la cabeza enseguida. Poco antes del 100 el Millero me dijo que me fuera con él y así hice, antes de la línea del milqui había unos railes que no estaban puestos y adelanté al que me precedía de una manera un pelín irregular (creo que me salí un poco de la pista) y me puse casi detrás de Pedro.

Toda la primera vuelta la hice como a 5 ó 6 m. de Pedro. El paso por el 400, toque de campaña, se lo cantaron a Pedro en 1.01 creo recordar. En el 500 me acerqué un poco más a Pedro, pero hasta ahí llegué. A partir de ese momento se me fue yendo y no pude seguirle.

Los últimos 300 m. los hice tocado, pero son 300 m. y se aguantan bien. En la recta de metra me adelantó uno creo que del Vidaso (o como se escriba), antiguo Mg. Ni que decir tiene que Pedro gaó la serie, yo fui 3º.

Y el 200 para soltar piernas
Y como habíamos hablado de hacer una pachanga de 200 pues me apunté. Estuve a punto de no hacerla por los retrasos pero al final me lie la manta a la cabez y me atreví con mi primera prueba con salida de tacos. Simplemente reseñar que la hice porque un 200 para mi es una exhalación e independientemente de la marca no tengo capacidad para sufrir en tan corta distancia, así que para soltar las piernas.

domingo, 18 de junio de 2006

800 control en Alcorcón

Primer 800 de la temporada, que no va a ser el último ya que este año a la fede le ha dado por poner esta distancia como la más larga.

Salimos una serie muy numerosa (bien agusto más de 15) con lo que me tocó correr con los galgos. Había hablado con Pedro de que él tirara hasta el 300, yo hasta el 600 y de ahí él solito hasta el final pero nada más salir me dí cuenta que los ritmos a los que se mueve la gente me resultan imposibles.

Así que a cola de pelotón adelanté a uno y me tocó hacer la carrera solo. El paso por el 400 lo hice cómo porque las piernas no daban para más. Esta segunda vuelta se hizo un poco más dura pero cuando me quise dar cuenta ya estaba afrontando la recta con Pedro como 10 m. por delante de mi.

Un 800 se hace demasiado rápido y cuando me quiero dar cuenta ya estoy en meta. Espero que, al menos, me sirva como buen entrenamiento para el 1.500.

sábado, 10 de junio de 2006

1.000 control en Vallehermoso

Se me presentó la oportunidad de hacer un mil y tener marca oficial y no la desaproveché. El mil es posiblemente la serie que más haga durante todo el año y eso de saber qué tiempo haría en competición me motivaba más que hacer un 800, que era la otra opción para ese control. Así que me fui a por el mil.

Coincidí en la carrera con Pedro que quería quitarse el mal sabor de boca que le dejó el 1.500 del miércoles en Coslada. El resto de competidores no me sonaban salvo uno. También es verdad que éramos pocos (sólo hubo una serie) y que los que corren de verdad hicieron el 800, nada de pruebas no olímpicas.

En cuanto se dio la salida Pedro se puso en cabeza, detrás de él y chaval y después yo. Así transcurrió la primera vuelta, con Pedro tirando y yo que en algún momento me vi estorbado por el 2º. Nada más pasar el 400, que nos cantaron en 1.07 vi que iba cómodo y me decidí a adelantar, aunque fuera en curva. Como tantas veces hemos comentando, ni dar el intermitente ni nada, en cuanto hay posibilidad de adelantar hay que hacerlo.

Al paso por el 600, es decir, al toque de la campana, Pedro y yo ya estábamos delante y solos. Yo seguí tirando cómodo y con fuerza hasta el último 100. El paso por el 800 nos lo cantaron en 2.14, es decir, vuelta clavada en 1.07.

En la última recta Pedro me adelantó y ya fui incapaz de seguirle. Me sacó unos metros que nos son más que fruto del entrenamiento de medio fondo que lleva haciendo todo el año. Al final me dieron 2'48''.0, aunque yo creo que como mucho hice 2.47 muy cortos. Y la satisfacción de acabar Pedro primero y yo segundo en un control.

miércoles, 7 de junio de 2006

1.500 Memorial Luis Miguel Cortés la Guia, Coslada

Primer milqui de la temporada y primera carrera en pista en la que salgo con buenas condiciones. No en vano es la distancia que más he hecho y ayer tanto las piernas como la cabeza se acordaron de cómo hay que correrla.

Salí con Pedro en la 2ª serie. La estrategia era que Pedro se pegara a mi, me aguantara y al final impusiera su ritmo, pero desde el primer 100 los papeles se cambiaron y si yo salí rápido para colocarme el tardó un pelín más con lo que se encontró en la calle 2 y a poco de pasar el 100 se puso en cabeza y empezó a tirar.

El primer 400 nos lo cantaron en 1.09, muy bien. Yo seguía detrás de Pedro que incluso se fue unos metros en esta 2ª vuelta. El paso por el 800 fue tb. muy regular: 1.09 la 2ª vuelta. En el tramo que va desde el 800 al mil adelanté a Pedro y pasamos juntos el 1.000 (2.55, curiosamente mejor que la serie de 1.000 que había hecho entrenando).

El último 500 ya fue a tope. Tenía fuerzas y apreté. Al toque de la campaña - útima vuelta - seguía con fuerzas y aguanté un poco a la salida de la curva donde, a falta de 300 m. y tras otra vuelta a 1.09 hice otro cambio ya hasta el final.

Buenas sensaciones, por tanto, para la primera carrera de 1.500. A ver si este año estoy cerquita de mis marcas.

domingo, 4 de junio de 2006

3.000 obstáculos (Control de la F.A.M.)
















Tercer obstáculos de la temporada y último. Ya está bien de exotismos.

Después del 2.000 del miércoles en Fuenlabrada decidí ir con tiempo para calentar, concentrarme, etc. etc. La verdad es que tiempo me sobró porque se acumuló un retraso de más de una hora, con lo que calentar y mentalizarme estaba de sobra.

Ya puestos en el lío, la carrera la empecé lenta. A pesar de todo cantaron el primer 1.000 en 3.2x. Aunque iba bien, pasando las vallas y la ría con decencia, concentrado, etc. etc. las fuerzas no sobraban. Más que nada era el ritmo. A estas alturas de temporada creo que todavía me falta bastante (ritmo) para estar a la altura del año pasado cuando hice los 10.30. Claro que para entonces ya había hecho un 1.500, un 3.000 y un 5.000 y el 3.000 obstáculos se trata de correr primero y luego de saltar.

Mario, que salió demasiado rápido fue perdiendo su ventaja con respecto a mi y como en la 4ª o 5ª vuelta le cogí, hicimos una vuelta juntos y se me volvió a ir unos 10 m. Para ese momento yo ya sabía que no iba a hacer mi mejor marca con lo que me esforcé lo justo para terminar y dejar aparcada esta especialidad hasta tiempos mejores.

miércoles, 31 de mayo de 2006

2.000 obstáculos (Trofeo villa de Fuenlabrada)

Mal, fatal, horriblemente mal. Así puedo calificar esta carrera.

Todo empezó tras un monumental atasco que me llevó a que los 45' que se hubiera tardado con mucho tráfico se fueran a hora y media en llegar hasta la pista. Esto significó que sólo tuviera 10' para calentar y que no pudiera realizar todo el protocolo al que estoy habituado: calentamiento de 30', estiramientos, progresivos... todo es quedó en 10' de trote y a la pista.

Esto significó, ya en carrera, salir demasiado rápido. También es verdad que la carrera salió rápida y que yo pensaba que por el hecho de que sólo fueran 2.000 m. iba a poder aguantar un ritmo supuestamente alto.

El caso es que nada más llegar al primer obstáculo vi que no saltaba bien, cosa que me extraó, más cuando en el 3.000 de la liga los salté bastante mejor. Imagio que al estress del atasco se unió en no haber descansado el día anterior y en un 3.000 obstáculos hay que tener las piernas muy muy finas.

Esto, piernas, fue lo que eché de menos en las rias. No pasé ni una bien: en unas caí a dos pies, en otra me quedé medio clavado en la madera (con los clavos de las zapas), en otra que si me cai. A toro pasado recuerdo no haber estado concentrado en los obstáculos y quizás esa sea gran parte de la explicación del porqué los pasé tan mal.

En cualquier caso una carrera más y espero que, por lo menos, me haya servido para aprender de los errores.

domingo, 16 de abril de 2006

Final de la liga de clubs 2005: 3.000 obstáculos

De como el paso de la ría a lo keñata te deja más fundido que una loncha de queso. Así puedo titular esta crónica.

Como pudísteis leer en la crónica del 3.000 obstáculos de la semifinal allí se me ocurrió hacer el paso de la ría a lo keñata, es decir sin apoyar. Y así lo hice esta vez, pero sin saber cuáles serían las consecuencias.

La primera ría la ataqué con decisín. De hecho creo que con tanta que cogí demasiado impulso y me caí. No empezaba bien la cosa. El primer mil, contando con que los primeros 200 m. son sin vallas, lo pasé en 3.20. La cosa, a pesar de todo, iba pintando bien.

Los siguientes pasos por la ría (2º, 3º y 4º) no pude evitar el caer con los dos pies. Pero eso no era lo peor. A medida que iban pasando las vueltas me sentía sin fuerzas. El 2.000 lo pasé en 7', lo que significaba que el segundo 1.000 lo había hecho en 3.40. Y eso no era lo que yo quería.

Los pasos 5º y 6º por la ría pude hacerlos bien: a lo keñata y saliendo con una pierna por delante. Pero en este punto ya estaba fundido fundido. La última vuelta fue un suplicio, cada obstáculo un muro. La última ría tuve que hacerla no se como.

Al final un segundo mejor que mi mejor tiempo, lección aprendida de que la ría no se puede pasar a lo keñata porque me fundo (ya he empezado a practicar el paso como se debe hacer) y la lectura positiva (la única) de que estoy igual que el año pasado un mes después.

A ver si en la liga del clubs del 22 de mayo puedo ya de una vez por todas pegarle un bocado a los +71 10'45''.

domingo, 9 de abril de 2006

Maratón de París: cómo conseguí dominar la carrera




















Y llegó el ansiado día D. Preparar un maratón supone entre 10 y 12 semanas de dedicación, con un montón de kilómetros y mucho cuidado, ya no de lesionarse, sino de no caer enfermo. Esta precaución se vuelve una obsesión las últimas 2 ó 3 semanas, en las que un simple constipado puede dar al traste con toda la preparación. Pero, afortunadamente, no pasó nada y se llegó al día D en perfecto estado, incluídos unos entrenamientos muy muy buenos. Así después del protocolo habitual del día de carrera: madrugón, desayuno, evacuación... nos dirigimos hacia la salida, dejamos las cosas en el ropero a la vez que le echábamos un vistazo rápido al Arco del triunfo, y nos fuimos a la salida. Allí me di cuenta por primera vez de que un maratón con 35.000 inscritos es otra dimensión. A pesar de que teníamos dorsal para el cajón más rápido tníamos deltante a la élite y un cajón de más de 2.000 corredores (que se supone que corrían más que nosotros) y en el nuestro nos encontramos con que cuando entramos teníamos delante a muchísima gente. Era inevitable que íbamos a peder tiempo en la salida, y todo esto habiendo ido con casi media hora, que a la postre fue poco tiempo.

Pistoletazo de salida y 50'' hasta que pasamos por la línea de salida. En el trayecto desde donde estábamos tuvimos que sortear ni se sabe cuánta basura, incluías bolsas con ropa y un montón inmenso junto a uno de los arcos. Nunca había visto nada igual. ¡No nos queda mili :-)!

Cruzamos la línea y empezamos a correr. Primer kilómetro se nos va un pelín lento a pesar de que la salida era p'abajo, con lo que empezamos a meter la velocidad de crucero, todo rodeados de miles de corredores y buscándonos unos a otros para no perdernos: Pino, Chuky, Mario y yo. Segundo kilómetro ya en tiempos. A todo esto primer kilómetro tuvimos que esquivar no sé cuantas furgonetas, fotógrafos y otros obstáculos artificales situados en el medio de la avda. de los Campos Elíseos. Muy bonito eso de querer hacer fotos pero a poder ser que no melesten a los que estamos corriendo.

Llegada a la plaza de la concordia, batalla campal contra todo el mundo que se cerraba en el giro, y cogemos una de las calles laterales al Louvre, una calle incómoda pues tenía una mediana y cada 200 ó 300 m. como rotonditas de 1 m. de diámetro para las farolas. La velocidad ya era la justa. Mucha gente, continuamente adelantábamos a los que nos habían precedido en la salida. Así hasta el primer avituallamiento, más allá del km. 5. La carrera cogía parte de la rotonda y luego giraba a la dcha. de ésta pero el avituallamiento lo habían colocado prácticamente dando toda la vuelta a la rotonda con lo que era obligado salirse de la trayectoria de carrera, coger el agua y volver al sitio. Aquí ya estabamos haciendo la carrera en tiempos, sin contar los 50'' de pérdida) en grupo los 4 y ayudándonos (una vez tiraba uno, otra otro, en un avituallamiento cogían dos y compartían...).

Esta fue la tónica hasta el km. 16 ó 17, en el que se entraba en el primer bosque, el de Vicennes (o algo así). Como he comentado, había tanta gente que cada cierto tiempo, varias veces por kilómetro, teníamos que sortear a los que nos precedían, en la mayoría de las ocasiones sólo unos segundos más lentos que nosotros pero lo suficiente como para tener que quitárnoslos de en medio con el obligado esfuerzo adicional. El paso por el km. 15 en hora y 50'', es decir, clavado.

El trayecto por el bosque se me hizo demasiado pesado. No sé por qué quería que se acabase cuanto antes, quizás porque pensaba que toda la carrera iba a ser urbana o vete tu a saber por qué. Las sensaciones eran muy buenas. A pesar de todo yo iba 'esperando' ese arrechuchón, ese algo que ya conozco, el del mazo lo llaman algunos, pero de momento ná de ná.

Aprox. en la salida del bosque estaba la media, donde nos esperaba David. A todo esto Chuky se había quedado atrás, se había vuelto a enganchar y se había vuelto a quedar por no se qué historias. A partir de aquí, con David al frente, todavía en grupo y por muchos kilómetros, seguimos. En el 24, junto al hotel, estaba la familia y el resto de acompañantes. Se agradecieron y se hicieron notar sus ánimos. Destacar que este tramo era de los más animados de la carrera en lo que a público se refiere. Un poquito más alante, plaza de la Bastilla, epicentro de nuestro viaje (allí comimos y/o cenamos todos los días) kilómetro 25. Fantástica la labor de David como aguador, evitándonos el tener que pegarnos con la gente y el salirnos de nuestra trayectoria. Recopiló agua para todos y seguimos. A todo esto yo segúia esperando ese algo, iba bien tanto de piernas como de caja pero temeroso de que me llegara el bajón, pero de momento nada.

Entre el 25 y el 30 la peor parte de la carrera en cuanto a recorrido. Íbamos totalmente paralelos al río y pasamos un par de subterráneos, con su correspondiente subida. Pero lo peor estuvo en un tunel de más de un kilómetro. Los recuerdos que llegan de este trayecto son de penumbra (la luz era como cuando se corre la San Silvestre) sin nadie viéndonos, y con un gran silencio en el que sólo se oían lo pasos de los corredores, pero nadie hablaba. Una vez superados subterráneos y túneles nos plantamos en el 30. 2 horitas, es decir, muy bien de ritmo, muy bien de sensaciones y a la espera de lo que podía llegar en cualquier momento. Sin embargo las sensaciones eran perfectas a pesar de 30 kilómetros a un ritmo de 4' por kilómetro. Lo que si noté en estos kilómetros es que ibamos con un ritmo muy alegre pero, eso sí, siempre manteniéndonos en los 4' por kilómetro. Como digo, las sensaciones todavía muy buenas.

Entre el kilómetro 30 y 35 entramos por una zona con calles más estrechas. Por aquí David se había quedado, Chuky iba unos metros detrás de nosotros y Mario, Pino y yo nos relevamos para mentener el ritmo, y es que el hacer carrera en equipo, ayudándonos los unos a los otros, relevándonos, etc. etc. fue la tónica de carrera. En este punto ya estaba convencido de que iba a terminar la carrera y que lo iba a hacer en marca personal.

Hasta el km. 35 todo según lo previsto. A partir de aquí empecé a notar que las piernas no podían con este ritmo. Pino siguió en lo 4 por kilómetro, Chuky apareció desde atrás y Mario estaba que si sí que si no. Aunque tuve que bajar un poco el ritmo la sensación era de querer correr, de de que apetecía y no había señales de desfallecimiento. Con estas sensaciones seguí hasta pasado el 40. En este tramo, dentro de otro de los bosques de París, le dije a Mario que se fuera con Chuky pero a los pocos metros le adelanté y se quedó... Había un par de giros de 180º y el firme era irregular con lo que en gran parte del trayecto opté por correr por el camino rojo de bicicletas. Las sensaciones, ya no tan buenas, pero, como digo, todavía con ganas de correr y espeando a que en los dos o tres úlitmos kilómetros, oliendo ya a meta, pudiera reavivar el ritmo. Esto no se produjo, sino todo lo contrario. Km. 40 y pico ya el vacío total. Dos últimos kilómetros casi a 5'. Como en el otro bosque, quería salir y ver edificios, cosa que no ocurrió hasta casi el 42. La entrada en meta me ofreció un tiempo bruto que mejoraba mi marca, si bien no fue la que hubiera deseado. Sensación de no descontento.

Cosas a destacar

El corredor, una especie egoista.
La gente se coloca en la salida muy por delente del ritmo que va a llevar en carrera. A pesar de todo no piensan en que van a entorpecer a los demás y les de lo mismo. ¿Como, si no, se explica que te pases los 42 kms. de un marató adelantando gente?

35.000 personas, otra dimensión.
En las carreras estamos acostumbrados a ir grupitos, uno en el que tu vas, otro 10 m. detrás, otro 15 m. delante. Muchas veces van en carrera a la caza del grupo que te precede. Esto em París no pasó. Todo era un mar de gente, no había un metro del recorrido en que no hubiera un corredor. ¡Y esto en la parte delantera!

domingo, 2 de abril de 2006

3.000 obstáculos (Semifinal de la liga de clubs)

















Este año por el tema de las fechas me ha tocado hacer la primera prueba de pista justo una semana antes del maratón. Y qué prueba, un 3.000 obstáculos nada menos. No voy a negar que la prueba entrañaba cierto riesgo y un accidente (caída, pisotón de algún compañero...) podría dar al traste con los tres meses de preparación para el maratón. Pero, pensé, si no me ha pasado nada en los otros obstáculos que he corrido, ¿por qué me va a pasar en este?

Otro punto a tener en cuenta era el que no había saltado ni una sóla valla u obstáculo desde que hice la liga el año pasado, es decir, casi un año sin saltar ni unos ni otras. Y esto del salto-paso del obstáculo, si bien es algo que se aprende y no se olvida, como no se practique se oxida.

Así que con estas premisas me puse en carrera. Primer 200 y último... pero, como me dijo Mario que le comentó a la gente que estaba viendo la prueba, en la ría, por supuesto, que es donde está el espectáculo, 'tranquilos, que Vicente hace carreras muy tácticas'. Y no le faltó, al menos en este caso ni un ápice de razón.

Primeros dos pasos de obst´culo y me encuentro con que los que me precedían hacen extraños y en ambos casos tengo que rectificar. Solución: adelantarles en el plano. Primera ría y... caida a dos pies. Ataqué sin decisión y con miedo porque las zapas ya estaban muy desgastadas y resbalaban un poco. La verdad es que con las fechas que manejamos ni me dió tiempo a estrenar mis nuevas zapas de clavos y no era plan de hacerlo en competición una semana antes del maratón. En cualquier caso se demuestra la importancia de tener unas buenas herraduras.

A partir de esta primera ria cogí mi ritmo, fui adelantando a gente y, lo mejor, los siguientes pasos de la ría los hice bien, cayendo con el segundo apoyo casi fuera del agua. En este sentido no recuerdo tener los pies tan mojados como en anteriores obstáculos.

En las últimas vueltas me situé 5º, ya con Bribón en el horizónte, en la penúltima a más de un obstáculo, al final a menos. Total, que buenas sensaciones para una carrera que no he preparado, para la que estoy falto de ritmo (ahora aguanto todo lo que sea pero correr rápido no corro mucho) y en la que la base (las herraduras) no acompañaron. El tiempo, un pelín peor de lo que pensaba (quería hacer 10.45 e hice 10.53). El puesto, 5º de una primera serie que gaón Llamazares. Lo peor, no nos clasificamos para la final :-(