domingo, 18 de agosto de 2013

Reflexiones sobre como correr un mundial de maratón

Con motivo de la celebración de algún gran campeonato de maratón discutía con algún aficionado a la distancia si en estas grandes citas hay que correr igual que se hace en los maratones comerciales o está justificado el hacerlo menos o bastante menos.

Partimos de una base. En los grandes maratones comerciales se suelen contratar liebres para que marquen el ritmo al grupo que sólo tiene que seguir su estela. Este ritmo está pactado de antemano entre los mejores atletas que forman parte de la salida e incluso hay veces en las que hay liebres para varios ritmos. Así un atleta (hablamos siempre de la élite) hace un 2.08 ó 2.09 en los Londres, París, Rottherdam, etc. Pero el problema viene cuando en un gran campeonato se pasa la media a 1.05 ó 1.06 y luego no termina porque ha reventado o hace el paso en cabeza y luego se va a los 2.12, 2.13 o más.

Para comparar con lo que hacemos lo populares, supondría preparar dos maratones a tope al año y uno hacerlo en 3 h. y en el siguiente irse a 3.10 ó 3.15. A priori, inexplicable, ¿verdad?

¿Razones?
Comentaba un keniata tras su fracaso en Moscú que no está acostubrado a correr con más de 11º. Tiene su lógica el que rinda más en invierno o primavera, pero también es cierto que probablemente se podrá permitir el aclimatarte.

Ahi otros que tienden a sobrevarlorarse. Salen al ritmo del grupo de cabeza, aún a sabiendas de que les sacan 3 ó 4 minutos en un maratón y acaban reventados. Algo inexplicable en un atleta de élite que entrena todo el año para el día D, en el caso de este año, el maratón de un mundial...

Y luego están los que corren bien, como es el caso de Javier Guerra, flamante 15º puesto en el mundial de Moscú y primer europeo. Hay que tener en cuenta que hasta hace unos años los africanos apenas si corrían los grandes campeonatos de maratón y el resto de mundo tenía más oportunidades. Hoy por hoy eso es imposible.

El de Javier Guerra es perfecto ejemplo de atleta que ha corrido con cabeza, consciente de sus posibilidades. Podría haberse ido con el grupo y pasar la media en 1.06 pero para qué, para reventar y acabar penando en los últimos 10 ó 15 km. ¿No es mejor ir a tu ritmo e ir recogiendo cadáveres?

Que en atletismo los milagros no existen y si acudes a un cto. con la vigésima o trigésima marca, las posibilidades de medalla son eso, un milagro.


4 comentarios:

SeRgIo dijo...

Que buena reflexión Vicente. Hay un corredor estadounidense que en todas las carreras va a tope, incluso por delante de los keniatas, se llama Ryan Hall y en cuanto pasa la media...se acabo la gasolina.

Carlos Payán Alonso dijo...

Ryan Hall tiene 59'43" en media maratón. En maratón ha hecho 2h08'24", 2h09'02", 2h06'17" y 2h04'58".
Está más que capacitado para salir con los africanos.
Aún así, en la Olimpiada de Pekín fue 10º corriendo de menos a más sin irse con la cabeza como hizo aquel día, por ejemplo, Chema Martínez.
Has puesto un ejemplo muy malo SeRglo.

Alex Uriarte dijo...

Me gustan como espectador las maratones del los mundiales y olimpiadas, al no haber liebres son más de verdad, importa la capacidad y la estrategia. Buena entrada

SeRgIo dijo...

Lo decía por una carrera que vi de el en la que fue el primero hasta la media y luego pinchó pero bien. De todas formas llevas razón porque creo que ha sido el primer blanco que ha conseguido un 2:04 en maratón. Mea culpa