miércoles, 20 de octubre de 2010

La pasta en los bares de menú

Como todo maratoniano, estas últimas semanas he comido algo más de pasta de lo que sería habitual para cualquier ciudadano de a pie. La cosa es bien sencilla, para hacer km. hace falta determinado "combustible" y para que el cuerpo nos lo pueda dar hace falta comer determinados productos. Hasta aquí nada que no sepáis ya.

En mi caso no soy de los que obligan a la familia a comer casi a diario espaguetis, macarrones o arroz. Sinceramente, bastante me aguantan ya con esto del correl para que encima tengan que estar comiendo lo que se me "antoja". Y como por circunstancias de trabajo me toca comer varios días por semana fuera, cuando hay pasta, aprovecho.

Pero aquí está el tema. Como todo españolito currante, se come en el bar de menú. Castellano y castizo que es uno, se tiende a lo más casero, a los sitios donde se hace comida con una receta algo más tradicional, huyendo de las cadenas.

Pero estos sitios suelen tener un gran problema con la pasta. Lógicamente estamos hablando de bares de menú, donde la comida no se hace al momento para ganar agilidad. Pero da la casualidad de que pastas y arroces son de esas comidas que como se pasen (y el estar en la cazuela ya contribuye a ello y mucho) pasan de ser un plato exquisito a ser poco menos que el rancho de la mili.

Así, en las últimas semanas me estoy comiendo arroces y paellas en los que no se separan los granos, espaguetis y macarrones que casi se pueden huntar en el pan de lo blandurrios que están, etc. etc. Y eso sin contar la vez aquella en que mi hijo pidió macarrones y le trajeron espaguetis (o al revés, no recuerdo), y le dijeron. Ah, es que como no había de lo uno hemos hecho de lo otro. Total, como es lo mismo... Pero eso fue en Castilla, en la España profunda.

En fin, que tampoco es como para rasgarse las vestiduras. Si hay que comer macarrones blandos o la paella está apelmazada, se come. Pero como anécdota... y así cuento una cosa distinta en este blog. Ah, por cierto, como ya dije el año pasado, no vuelvo a hacer dieta disociada.

5 comentarios:

Dragonkik55 dijo...

Y cuando no es un atajo de grasa del aceite que le echan, o fríen el arroz una vez cocido....

Gonzalo Quintana dijo...

Y son baratos, imagínate que el combustible que necesitáramos para correr fuera solomillo...

vsblanco dijo...

Uy, Gonzalo, lo del solomillo parece que suena mucho ultimamente, ¿no?

Bel_ga_rion dijo...

Yo una vez vi en un bar de estos unos macarrones nadando en aceite de fritanga que era para verlos.

Trapatroles dijo...

Tendrias que venir por Valencia, Alicante o Cartagena, y te tomarías arroces de mil maneras, no te ibas a cansar...jejeje. Buena entrada