domingo, 4 de diciembre de 2011

Con el ojo en el isquio

Lo que son las cosas, a principios de la semana pasada me encontraba casi a tope hasta el punto de que me veía para hacer muy buen 10.000 en Valencia. Al final no pude correr allí y por precaución seguí sin entrenar hasta el jueves de esta semana.

El jueves me acerqué a la pista de Palomeras a rodar con mis compañeros del Páris. Pude rodar sin problema, aunque no dejaba de notar que el isquio estaba ahí, lo cual no era bueno. El viernes metí algo de pesas y unos kilómetros muy suaves. Misma sensación, la de poder correr pero nunca dejé de sentir ahí el toquecito del isquio.

Ayer sábado una vueltecita de tuerca más. En realidad salí con mi chaval a que se hicera unas series en la pista del Suanzes. Él hizo 5 vueltas por la calle 6 de la pista (225 m.), yo le seguía por la calle de dentro, (185 m.) Más de lo mismo, correr sin problemas pero notando al musculito de marras, si bien lo de ayer se parecía más a las agujetas (¿el gym?).

Para terminar la semana, hoy rodajito muy suave con el solecito del mediodía, con la sensación de querer apretar al final y de poder hacerlo, con el músculo respondiendo una vez calentado pero siempre recordándome que está ahí.

Conclusión después de estos cuatro días, NO MAL, pero sin dejar de notar que el isquio está ahí. Espero que la cosa vaya superándose y que poco a poco deje de piar. Mientras tanto, paciencia, sin precipitaciones y a seguir construyendo desde donde estaba.

2 comentarios:

Manuel dijo...

Animo y poco a poco, no te fuerces que luego es peor.
Un saludo.

vsblanco dijo...

Pues sí, mejor poquito a poco, Manuel.